La licencia de los Chromebooks

Al igual que hace unos años aparecieron las tabletas y se extendieron en bastantes centros educativos, ahora parece claro que es el turno de los Chromebooks. Yo hace dos años que los utilizo y, como he dicho en más de una ocasión, estoy muy contento y, de momento, no los cambio.

Cuando se empieza a trabajar con Chromebooks, una de las primeras dudas que aparece es el tema de la licencia. Google ofrece sin coste G Suite for education, pero las licencias de los Chromebooks se deben pagar. Cada una vale (a día de hoy) 23 € + IVA y sirve para toda la vida útil del ordenador. Se paga sólo una vez. ¿Vale la pena pagarla? Sin la licencia, ¿no podemos funcionar igualmente? En este artículo explico mi experiencia y mis recomendaciones.

Los centros educativos, en general, no vamos sobrados de presupuesto y las familias ya hacen una inversión bastante elevada en material y salidas o en libros de texto o licencias de libros digitales (en los centros que utilizan). ¿Hay que pagar estos casi 30 €? Mi respuesta es clara: ¡sí!

Empecemos por el principio. Un Chromebook funciona perfectamente sin licencia. Es más, un particular que se compre un Chromebook no comprará nunca una licencia.

Lo que permite la licencia es que una organización que utilice G Suite (ya sea una empresa, una ONG o un centro educativo) tenga opciones de control del Chromebook. De hecho, la licencia no se introduce en el Chromebook. Se compran las licencia que se necesitan y éstas aparecen en la panel de administración del dominio de G Suite.

Cuando se inicia el Chromebook por primera vez, se indica que será gestionado por la organización y, si en el panel de adminstración hay licencias libres, se le asigna una.

G Suite ya permite tener un control muy elevado de los usuarios. Se puede controlar qué pueden hacer y qué no. Desde los servicios de Google que pueden utilizar, pasando por las páginas que tienen bloqueadas, los componentes que pueden instalar y un largo etcétera de configuraciones. Y para ello no hace falta la licencia.

La licencia permite que este control sea a nivel de ordenador y no de usuario. Además, añade algunos aspectos de control del hardware (micro, cámara …) pero no son demasiado relevantes.

Así pues, ¿porque es muy recomendable adquirirla? Muy sencillo. Si los alumnos tienen Chromebooks sin licencia, en cualquier momento pueden iniciar sesión con una cuenta de gmail que se hayan creado y hacer todo lo que quieran. Así de sencillo. Todas las restricciones que hayamos puesto, todos los complementos que hayamos previsto que se les instalen, todas las configuraciones… quedarán en nada. Con el usuario de gmail los alumnos lo podrán configurar todo como quieran e instalar lo que quieran.

Si se tiene la licencia, simplemente se restringe qué usuarios pueden iniciar sesión en ese ordenador y problema solucionado. Si sólo se permite iniciar sesión con usuarios del dominio del centro, que es lo más habitual, el alumno no podrá entrar con su gmail y por lo tanto, siempre estará controlado.

Dicho así, controlado, puede quedar un poco inquisitorial. Soy muy amante de la educación y poco de la prohibición, pero cualquiera que haya administrado ordenadores que manejan los alumnos sabrá que hay configuraciones y limitaciones que son importantes para la seguridad informática del alumno y para el mantenimiento del ordenador.

Una vez se dispone de la licencia, hay que sacarle partido. No las destaco como imprescindibles, pero teniendo la licencia vale la pena ver opciones que se pueden configurar, como no permitir el modo invitado, el uso de la cámara, controlar la actualización del ordenador, instalar impresoras de Google Cloud …

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